martes, 31 de diciembre de 2013

Lo más leído

Desde que el 3 de marzo de 2008 puse en marcha este blog, “Palabras inefables”, he publicado en el mismo 1.516 escritos (“post” en la jerga bloguera) y he 64.000 visitas al año. De todos los posts publicados durante estos casi seis años, estos son los que han recibido mayor número de visitas:












domingo, 29 de diciembre de 2013

El bucle

El cielo estaba completamente azul y el sol bañaba las fachadas de los edificios. Yo paseaba con la mirada hacia arriba disfrutando de la belleza arquitectónica de las casas y grandes edificios, a cual más bonito. De vez en cuando miraba también al suelo y veía la gente caminar tranquilamente sobre unas aceras inmaculadas. Pero prefería detener mi vista en las fachadas, contemplando los balcones, las terrazas, los adornos que daban un toque singular y diferente a cada uno de los edificios.

Estaba tan ensimismado mirando los edificios y fijándome en los pequeños detalles de cada fachada, que no fue hasta cierto tiempo después cuando me di cuenta que no sabía en qué ciudad estaba. Debía ser una ciudad extranjera, pero no sabía decir cuál puesto que nada de aquello me resultaba familiar... Y entonces me di cuenta que yo avanzaba por las calles sin tocar el suelo. No iba en coche, tampoco en autobús, tampoco andando... simplemente avanzaba como flotando unos centímetros por encima del suelo a empuje de mi voluntad. Finalmente comprendí que estaba soñando.

Al ser consciente de aquello volví a fijarme en los edificios, me acerqué a ellos, contemplé la porosidad del granito, de los ladrillos... los toqué. ¡Era todo tan real! Giré la vista en todas direcciones y en todas direcciones veía calles y edificios diferentes y distinguía todos los detalles... el día seguía siendo luminoso. Debía ser, en efecto, un sueño, pero yo era dueño de mis actos, avanzaba y me detenía a mi entera libertad y podía apreciar cualquier detalle, mirarlo de cerca y sentirlo todo tan real... Por eso decidí –fuera o no un sueño- proseguir con mi paseo por aquella bella y extraña ciudad. Hasta que, de pronto, al doblar una esquina y mirar la nueva calle que se abría ante mi, descubrí que era un bucle: esa nueva calle ya la había visto antes; esa imagen ya la había tenido antes frente a mis ojos y ahora alguien la había copiado y pegado de nuevo en ese recorrido que estaba haciendo. Era como en los videojuegos, cuando tú puedes recorrer decenas de lugares pero al final siempre vuelves al mismo sitio porque esos sitios que han construido son, al fin y al cabo, limitados.

En esta ocasión, y a pesar de tratarse –aparentemente- de un sueño, yo había descubierto, había sido consciente, de ese bucle. Entonces me pregunté si en lo que nosotros llamamos la vida real, no existirán también algunos bucles similares. Posiblemente existan, aunque aún no hemos sido conscientes de ello.

sábado, 28 de diciembre de 2013

Los Reyes son...

Llegó a casa feliz, con la cara sonriente, radiante de felicidad y con un poco de autosuficiencia. Corrió directa hacia el salón en donde estaban sus padres y se plantó ante ellos. Alzó la voz para captar su atención y les anunció con voz solemne: “Ya se quiénes traen los juguetes de Reyes”.

Los padres dejaron inmediatamente sus quehaceres y la miraron con asombro, con sorpresa y... con decepción. “¿Es que ya te has enterado?”, preguntó el padre. “¿Te lo han dicho en el colegio?”, preguntó la madre.

“Estaban unos profesores hablando entre ellos y yo, que tengo muy buen oído, me enteré de lo que hablaban: los juguetes de Reyes no los traen los Reyes, sino los padres... de los Reyes”.

Los padres respiraron de alivio y trataron de esconder una sonrisa, mientras la niña salía otra vez del salón, contenta, para jugar en su habitación.

viernes, 27 de diciembre de 2013

2013, el año del Atleti

Este año que termina podríamos definirlo como “el año del Atleti”, el año en que este equipo volvió a ser el mejor del mundo. No es pasión de fan, sino simple constatación de lo que han publicado la FIFA y la UEFA.

Según estos organismos internacionales, estos han sido los 10 mejores equipos del año 2013 a tenor de los resultados obtenidos y la importancia de sus competiciones:

1.- Atlético de Madrid (13.857 puntos)
2.- Bayern de Munich (13.457)
3.- Barcelona (12.857)
4.- Real Madrid (12.857)
5.- Paris Saint-Germain (11.900)
6.- Arsenal (11.842)
7.- Chelsea (11.842)
8.- Manchester City (11.842)
9.- Manchester United (11.842)
10.- Nápoles (11.466)

Sin necesidad de echar la vista al pasado más reciente (campeón de Europa League 2010 y 2012; campeón Supercopa de Europa 2010 y 2012; y campeón de Copa del Rey 2013), el Atleti cierra este año liderando ex aequo la clasificación de la Liga española con el registro de puntos (46) más alto de su historia, ha terminado la fase de grupos la Champions League como líder invicto, y sigue adelante en la nueva edición de la Copa del Rey. Pero por encima de todo eso ha deslumbrado por su humildad, su fe y su solidaridad, demostrando que en el fútbol lo importante es el equipo por encima de las individualidades.

jueves, 26 de diciembre de 2013

Y tú más

“Tú eres un tal”, dice uno. “Y tú más”, responde el otro. ¿Es esta una respuesta correcta? ¿Ha hecho, el que responde, una argumentación con suficiente peso como para ser incontestable? Evidentemente no. El que responde “Y tú más” no hace otra cosa que eludir la respuesta y salirse por la tangente. Con esa respuesta no desmonta la argumentación del primero, sino que –simplemente- desvía la atención hacia otro punto, posiblemente porque no es capaz de responder con argumentos sólidos (bien sea porque no los tiene o porque no los conoce).

¿A qué viene esto? Pues, ni más ni menos, a que es algo que vemos y escuchamos todos los días, bien sea en nuestra relación con los demás o simplemente viendo la televisión o escuchando la radio en esas, tan poco edificantes, tertulias-basura. Pero también, en el mundo de Internet está presente a diario. Por poner un ejemplo reciente: hace poco escribí un post sobre Mandela, dando argumentos que ponían en evidencia su pasado como líder de una banda terrorista, causante de más de 150 atentados y más de 200 muertes. Al leer aquello, algunos estuvieron de acuerdo conmigo (aunque en realidad no había que estar de acuerdo o no, porque los hechos son los hechos y los más de 150 atentados y más de 200 muertes no eran “opiniones” sino hechos). Otros estuvieron en contra, porque –posiblemente- pesaba más en ellos lo positivo que hizo ese político o quién sabe qué otras razones o sentimientos. Pero, en vez de hacerme ver –con datos- cosas buenas que hubiera hecho ese político, empezaron a decir que Mandela era mejor que Franco (¿!). Y digo yo ¿qué clase de argumento es ese? Si ni siquiera se cruzaron nunca sus caminos. El que Franco fuese muy malo, y Hitler también, y Calígula también... ¿hace eso que los actos terroristas de Mandela y las muertes que causó sean buenas?

Escarbando un poco más, me di cuenta del lavado de cerebro que nuestros políticos de izquierdas, y algo también los de derechas, han hecho sobre la población. Nuestros políticos nos han acostumbrado al “Y tú más” para defenderse de tropelías que no tienen ninguna justificación; pero con el “Y tú mas” le dan carnaza a la opinión pública que vuelca su frustración en el odio hacia el contrario. Es algo así como decir: “Como todos los políticos son unos ladrones, prefiero que me roben los de mi partido”. Y por eso, llegadas las elecciones, casi todo el mundo sufre un ataque tremendo de amnesia y vuelve a votar a los mismos. Si la gente fuese consecuente, esos partidos no se llevarían más votos que los de ellos mismos, algún familiar suyo y unos cuantos miles de enchufados por ellos.

Así que cuando alguien dice o me dice “Y tú más”, sencillamente desconecto. Ante argumento tan débil no vale la pena proseguir.