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viernes, 27 de noviembre de 2015

Código de vida (9/22)

Nadie está en posesión de la verdad, ni siquiera tú o yo. Por consiguiente hay que ser tolerantes con las opiniones y creencias de los demás; quizás esa verdad que buscas está repartida entre muchas opiniones diferentes, o quizás –lo más probable- todos estemos equivocados y por consiguiente ninguno de nosotros será quién para juzgar.

Pero es que además, la diversidad de opiniones, es un elemento enriquecedor ya que nos plantea constantes dilemas y nos hace pensar, y ese simple hecho de pensar es lo más valioso, independientemente de la conclusión a la que podamos llegar.


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jueves, 26 de noviembre de 2015

Código de vida (8/22)

Quienes mucho hablan acaban repitiendo las mismas cosas una y otra vez o –lo que es peor- inventándoselas, porque pocos hay que tengan tanta cultura y don de palabra como para estar hablando sin parar diciendo cosas interesantes. A esas personas se les rehuye por pesadas, y su palabrería lo único que consigue es atontar y contrariar a los demás. En cambio, escuchar e interesarse por lo demás resulta mucho más instructivo y enriquecedor. Pero los extremos nunca son buenos. La balanza entre escuchar y hablar debería mantenerse equilibrada; ahora bien, si se inclina hacia alguno de estos dos lados, mejor que sea la balanza de escuchar la que ocupe una mayor parte del tiempo.


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miércoles, 25 de noviembre de 2015

Código de vida (7/22)

La finalidad de cada ser humano es la de perfeccionarse día a día. Nuestra vida debe ser una competición donde nuestro rival somos nosotros mismos y nuestro reto consiste en mejorarnos cada día. Para lograrlo son imprescindibles tres cosas que deben ir juntas para que de verdad nos hagan mejores: pensar bien (utilizando a diario nuestra capacidad de reflexión), escuchar bien (es más importante escuchar que hablar porque quienes deben hablar por nosotros deben ser nuestros actos), y actuar bien (nada produce tanta satisfacción personal como actuar correctamente, bien sea ayudando a los demás o realizando nuestro trabajo o tareas de forma puntual y correcta).


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martes, 24 de noviembre de 2015

Código de vida (6/22)

Si como se dice, una imagen vale más que mil palabras, lo que hacemos vale más que mil sermones. En vez de decir “haz esto”, “deberías hacer tal cosa”, “yo que tú haría”, etc. lo que debemos hacer si de verdad nos parece acertado nuestro consejo es hacerlo nosotros en vez de decirlo. Que vea esa persona en quien queremos influir cómo nos comportamos nosotros. Un ejemplo, sin palabras, tiene mucha más fuerza y poder de influencia que mil sermones que después se acompañan del ejemplo contrario. Dicho de otra forma: “No digas a los demás lo que tienen que hacer. Hazlo tú sin decir nada. Esa es la más eficaz de las órdenes que puedas dar a los demás”.


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lunes, 23 de noviembre de 2015

Código de vida (5/22)

A muchos nos enseñaron de pequeños a bendecir la mesa, es decir, dar gracias a Dios por los alimentos que podemos disfrutar, antes de comenzar cada comida. A algunos no nos gustan tanto esas manifestaciones exteriores y preferimos el fondo a la forma. Sea como fuere, unos simples instantes (de palabra o de pensamiento) dedicados a dar las gracias por la comida que vamos a realizar es, como mínimo, de buena educación. Ya lo dice el refrán: “De bien nacidos es ser agradecidos”.





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