FICHA
TÉCNICA: Artista:
Jacques Loussier (Al piano y órgano, acompañado por Pierre Michelot al
contrabajo y Christian Garros a la batería) Título:
Play Bach Nº 4 Sello
y Nº: Decca / Columbia - CCL 38023 Año
de esta edición: 1964 (Lanzamiento original: 1963) Detalles:
LP. 4 composiciones instrumentales. Álbum galardonado con el prestigioso Grand
Prix du Disque francés. El comentario de
la aguja: Cuando el swing subió al altar mayor Si
a principios de los años 60 el Trío de Jacques Loussier había sorprendido al
mundo adaptando las partituras barrocas de Johann Sebastian Bach al piano de
jazz, en 1963 la propuesta alcanzó su madurez definitiva con este cuarto
volumen. Lo que empezó como un atrevido experimento se había convertido ya en
un fenómeno de prestigio internacional. La prueba irrefutable de ello fue la
concesión del Grand Prix du Disque en Francia, un premio que ponía de acuerdo a
los exigentes críticos de la música clásica y a los devotos del jazz: lo de
Loussier era alta costura musical. En
este Play Bach Nº 4, editado en España por Decca/Columbia en 1964, el trío
introduce un cambio de timón estilístico fascinante. Aunque el piano sigue
llevando las riendas del fraseo jazzístico, en estas cuatro canciones Loussier
decide sentarse también ante el órgano. Este
matiz instrumental no es casual: el órgano era el instrumento fetiche de Bach,
el gigante de tubos con el que llenaba las iglesias alemanas del siglo XVIII.
Al combinar la solemnidad sagrada del órgano con la síncopa juguetona del jazz,
el contrabajo y la batería, Loussier logra una atmósfera única, densa y
majestuosa. El disco transita por pasajes que son a la vez un oficio religioso
y una sesión de club nocturno a media luz. Es la elegancia llevada a su máxima
expresión. Mi experiencia
de surco Llegamos
al cuarto volumen de esta maravillosa serie en la que la música imperecedera de
Bach se transforma magistralmente en jazz. Si en el disco anterior el piano
reclamaba todo el protagonismo, en este número 4 asistimos a una evolución
soberbia en la que se suma el sonido del órgano, dotando a los temas de una profundidad
y un misticismo sobrecogedores. No
es de extrañar que este vinilo se alzase con el Grand Prix du Disque francés en
1963; escuchar hoy cómo gira en el plato es entender el porqué de tanto
reconocimiento. Con
este soberbio LP cerramos la primera gran etapa de este blog, que ha estado
centrada en la música instrumental. Poseer este ejemplar de 1964 es tener la
llave de un viaje en el tiempo donde el rigor barroco y la libertad del jazz se
funden en cuatro pistas inolvidables. Pero
el maravilloso mundo de los vinilos y las décadas prodigiosas de los 60 y 70
nos deparan nuevos recuerdos y nuevas sorpresas. Pasaremos a partir de mañana a
presentar algunas recopilaciones de canciones de éxito con aquellos intérpretes
que las hicieron famosas. La magia del vinilo perdura a lo largo de los años.
FICHA
TÉCNICA: Artista:
Jacques Loussier (Al piano, acompañado por Pierre Michelot al contrabajo y
Christian Garros a la batería) Título:
Play Bach Nº 3 Sello
y Nº: Decca / Columbia - SKL 40507 Año
de esta edición: 1964 (Lanzamiento original: 1961) Detalles:
LP. 3 extensas suites instrumentales donde las partituras barrocas cobran una
nueva vida. El comentario de
la aguja: El puente perfecto entre dos mundos A
principios de los años 60, un joven pianista francés llamado Jacques Loussier
revolucionó los cimientos de la música con una audaz e insólita propuesta: ¿Y
si el mayor compositor del Barroco, Johann Sebastian Bach, hubiera sido en
realidad el primer músico de jazz de la historia? Lejos de ser una provocación,
Loussier demostró con su trío que la música de Bach, con sus estructuras
matemáticas perfectas y sus líneas de bajo caminantes (walking bass), compartía
de manera natural el mismo ADN que el jazz moderno. Así
nació la mítica serie de álbumes Play Bach, editada en España por sellos de la
talla de Decca y Columbia. En este Play Bach Nº 3, grabado originalmente a
principios de la década, la fórmula alcanza una madurez interpretativa sublime. El
disco consta de tres extensas composiciones donde Loussier toma los temas
originales de Bach y, sin perder un ápice de su solemnidad y belleza original,
los hace estallar en un delicioso torbellino de síncopas. El gran protagonista
aquí es el piano de Loussier, que despliega un fraseo límpido, ágil y luminoso,
perfectamente escoltado por el contrabajo de Pierre Michelot y las sutiles
escobillas en la batería de Christian Garros. Es un disco que funciona como un
bálsamo de elegancia absoluta: música culta despojada de rigidez, hecha para
paladear con una copa en la mano a la caída de la tarde. Mi experiencia
de surco Para
cerrar por todo lo alto este primer bloque de discos instrumentales de mi
colección, os traigo una de mis mayores debilidades. La música eterna de Bach
es transformada aquí de forma magistral en puro jazz. En
este volumen número 3, el piano es el protagonista absoluto de la velada,
guiándonos a través de unas variaciones asombrosas que demuestran que la buena
música no entiende de etiquetas ni de siglos de distancia. Una auténtica
maravilla para los oídos que nunca me canso de escuchar. Poseer
este vinilo de 1964 es tener la prueba física de un milagro acústico: el
momento en que el siglo XVIII alemán y el siglo XX parisino se dieron la mano
sobre el teclado de un piano de cola. Una obra maestra atemporal que os
preparará para el siguiente paso de este viaje... donde el órgano entrará en
juego.