Como
se dice normalmente en las televisiones y emisoras de radio de todo el mundo: “Interrumpimos
nuestra programación para dar una importante noticia”. Pues de eso se trata:
Interrumpimos esta serie de posts dedicados a los discos de vinilo, para dar
noticia de la aparición de un libro que nos muestra en forma de novela
biográfica la vida de la que quizás haya sido la mejor pianista de la historia.
Nos referimos a la noruega Erika Lie Nissen (1845-1903).
Fue
una auténtica celebridad en su tiempo y sin embargo hasta ahora sólo teníamos
de ella unas pocas líneas en las enciclopedias. Porque un pintor deja a la
posteridad sus cuadros, un compositor sus partituras, un arquitecto sus
edificios, pero… una concertista de piano del siglo XIX ¿qué deja si no
existían en aquella época medios de grabación para que pudiésemos escuchar
muchos años después sus interpretaciones?
Así
que, como no podemos escuchar sus interpretaciones al piano, sólo nos queda
leer esta novela que nos muestra su apasionante vida, la de una mujer
adelantada a su tiempo, que luchó por la independencia de la mujer, el derecho
al voto femenino y la ayuda a los más necesitados. Y aunque su vida estuvo envuelta
en romances tormentosos y viajes épicos por toda Europa, cada vez que se ponía
delante del piano enamoraba a la audiencia.
Hasta ahora no existía de ella ninguna biografía y sólo figuraban unas pocas líneas en las enciclopedias. A partir de ahora, y gracias a este libro, descubriremos paso a paso cómo esa niña que gateaba hasta el piano para tocar por primera vez las teclas, se convirtió en una leyenda cuyo legado sólo pudieron escuchar quienes convivieron con ella.
La
novela “La melodía permanece”, está disponible en ediciones digital e impresa
en Amazon y existe igualmente una edición en noruego (“Melodien står igjen”).
Más
información en este enlace: https://a.co/d/0cMf3W5c
Hasta ahora no existía de ella ninguna biografía y sólo figuraban unas pocas líneas en las enciclopedias. A partir de ahora, y gracias a este libro, descubriremos paso a paso cómo esa niña que gateaba hasta el piano para tocar por primera vez las teclas, se convirtió en una leyenda cuyo legado sólo pudieron escuchar quienes convivieron con ella.


