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miércoles, 18 de mayo de 2022

Júpiter visto desde sus polos

Cuando en el año 2016 la nave Juno llegó a Júpiter y realizó órbitas mostrándonos los polos norte y sur de este planeta, pudimos descubrir nuevas y bellas imágenes de este planeta; pero ninguna de aquellas fotografías logró descifrar por qué se sigue censurando con un parche el punto exacto de los polos norte y sur.

En cualquier caso, acostumbrados como estábamos a las franjas de nubes horizontales que cubren y modifican constantemente la superficie visible de este planeta, las nuevas imágenes de sus polos norte y sur nos descubren nuevos paisajes, aun cuando en su interior los vientos, tormentas y presiones atmosféricas hacen imposible cualquier tipo de acercamiento. 


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martes, 17 de mayo de 2022

Los polos de Júpìter

La sonda Juno que se envió a Júpiter estuvo realizando también órbitas polares alrededor de este planeta, enviando a la Tierra miles de datos e imágenes que tardaremos años en procesar. Mientras tanto nos tenemos que conformar con fotografías como la presente, que fue tomada por la sonda Cassini en el año 2000 y que muestra con gran detalle la atmósfera de este planeta, en donde pueden apreciarse formaciones nubosas de apenas 120 Km. de tamaño.

En esta fotografía llama la atención, sin embargo, cómo el polo sur está retocado con un parche perfectamente circular y de color grisáceo. La explicación oficial que dieron en su día fue que esta imagen es en realidad una composición de 18 imágenes y que esa zona (el polo norte) aparece “con menos detalle” (en realidad deberían decir “sin ningún detalle”) porque Cassini tomó esas fotos en un ángulo oblicuo por lo que atravesaba una mayor distancia a través de la neblina.

Algunos piensan, por el contrario, que se trata de una censura puesto que no quieren dar validez a la teoría de la “tierra hueca” según la cual todos los planetas, incluida la propia Tierra, son huecos y tienen un Sol interior, presentando unos orificios de entrada y salida justo en los polos (si vamos a Google Earth y miramos los polos de la Tierra, comprobaremos cómo también aquí los polos norte y sur de nuestro planeta han sido censurados burdamente, con un círculo azul el polo norte y un círculo blanco el polo sur).


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miércoles, 15 de junio de 2016

Los virus del Ártico son diferentes

Bajas temperaturas, ausencia de luz en invierno y pocos nutrientes son las condiciones extremas a las que se enfrenta la compleja comunidad de virus que habita el Ártico. Investigadores del Centro de Biología Molecular Severo Ochoa (centro mixto del Consejo Superior de Investigaciones Científicas –CSIC- y la Universidad Autónoma de Madrid) han descrito por primera vez la composición genética de los virus presentes en lagos árticos. El trabajo, publicado en la revista Science Advances, demuestra que la gran mayoría de virus descritos no tiene similitudes con los de otros ambientes naturales, ni siquiera con los de la Antártida, adaptados a similares condiciones climáticas extremas. Los virus son las entidades biológicas más abundantes y diversas del planeta, pero al mismo tiempo son los grandes desconocidos en muchos ecosistemas.

Los investigadores han determinado más de 35 millones de secuencias de los genomas de estos virus. “Nueve de cada diez no tiene parangón con los virus descritos hasta el momento en diferentes ambientes naturales”, explica el investigador del CSIC Daniel Aguirre de Cárcer, y añade que este estudio “demuestra que los virus que habitan los ambientes extremos de las regiones polares podrían haber evolucionado de forma independiente en la historia reciente, un dato de gran relevancia para entender las interconexiones de los ecosistemas del planeta”.

Los experimentos se han llevado a cabo en colaboración con el Centro Universitario de Svalbard (Noruega) en lagos del archipiélago Svalbard, a 1.300 kilómetros del Polo Norte y una de las últimas tierras antes del océano glacial ártico. El conocimiento de esta comunidad de virus permitirá evaluar en futuros estudios el impacto del cambio climático en los microorganismos de las regiones polares.