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viernes, 14 de octubre de 2022

Libros de... novelas históricas

El descubrimiento de un manuscrito del año 1.796 me llevó a escribir esta novela histórica, inspirada en hechos reales, y a recrear la vida cotidiana en la Grecia de hace 2.600 años mostrándonos una historia de amor, amistad, honor, aventura y deporte. Esta es mi única novela histórica y debo agradecer a la Embajada de Turismo de Grecia que me facilitase la fotografía que ilustra su portada. Puedes conocer algo más sobre esta novela a través del enlace adjunto:
 
“La Olimpiada”, una novela histórica, inspirada en hechos reales, que nos lleva a la Grecia de hace 2.600 años. Amor, amistad, honor, aventura y deporte.
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viernes, 9 de septiembre de 2022

Libros sobre Deporte

El deporte es algo que está presente a diario en nuestras vidas, bien sea cuando lo practicamos como diversión o para mejorar nuestra salud, o simplemente sentados en el sofá o en el estadio para presenciar una competición. Algo tan ligado a nuestra vida no podía estar ausente en esta selección de libros que venimos haciendo; en el caso concreto del deporte, estas han sido mis aportaciones:
 
“La Olimpiada”, una novela histórica que nos lleva a la Grecia de hace 2.600 años y nos muestra cómo eran aquellos Juegos Olímpicos.
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“El mejor deporte es la sonrisa”, un libro para ejercitar la sonrisa, en donde el autor nos habla de 60 deportes y la divertida forma en que los practicó.
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viernes, 6 de mayo de 2022

La Olimpiada

La acción de la novela "La Olimpiada" (Vicente Fisac, Amazon) se desarrolla en la Grecia antigua, durante el reinado del rey Clístenes (601-570 a.c.) en la ciudad-estado de Sición, en el Peloponeso, entre Corinto y Acaya.
 
El rey Clístenes (o Clistene en otros escritos) tiene una hija que se enamora de un ateniense, pero el rey no ve con buenos ojos esa relación, la prohíbe y ordena que el citado ateniense, el atleta Megacles (en otros escritos citado como Megacle) salga de su reino y no vuelva a ver a su hija Aristea (Agariste en otros escritos). No es difícil encontrar referencias a Clístenes, aunque hay que tener cuidado de no confundirlo con el que luego fue su nieto y llevó el mismo nombre, y sobre el cual existe más información que sobre el primero, o incluso sobre un sobrino del primero, ateniense y con el mismo nombre. Por su parte, sobre su hija, apenas si hay información.
 
En otro lugar, en el reino de Creta, Lycida (o Licida o también Lycidas, según la fuente consultada) mantiene una relación amorosa con una noble ateniense, Argene, pero tampoco aquél rey ve con buenos ojos esta otra relación y la prohíbe igualmente.
 
La celebración de unos Juegos en la cercana ciudad de Olimpia desencadenará una serie de acontecimientos en donde se cruzarán todas estas historias y sorprenderán continuamente al lector por los giros inesperados que irán tomando.
 
Ante la diversidad de variantes con que se cita a los personajes que intervinieron en esta historia, real o falsa –aunque suponemos que sí se puede afirmar que “está basada en hechos reales” si bien es posible que los mismos no sucedieran tal y como aquí se narran- hemos optado por elegir las siguientes versiones de los nombres de estos personajes:
 
Clístenes: rey de Sición.
Aristea: su hija.
Alcandro: su secretario.
Lycida: hijo del rey de Creta
Argene: novia de Lycida
Aminta: tutor de Lycida
Megacles: amante de Aristea y amigo de Lycida
 
Dejemos ya estas palabras y pasemos, pues, a lo importante que es la acción. ¡Que lo disfrutéis!
 

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sábado, 26 de junio de 2021

Un manuscrito al alcance de todos

Para inaugurar esta “Biblioteca Fisac” de la era digital voy a remontarme al año 1794. Está claro que yo nací mucho después, pero un manuscrito fechado en tal año llegó un buen día a mis manos. Lo descubrí revisando la biblioteca heredada de mis antepasados; sus hojas eran de un papel apergaminado, ya amarillento por el transcurso del tiempo, y estaba cosido a mano por el lomo. Se veía que estaba escrito a mano y parecía haberlo sido mediante pluma antigua de ave, de esas que se metían en el tintero y no eran capaces de dar la misma intensidad a todas las letras pues la misma se iba clareando según avanzaba. Sin embargo, todo hay que decirlo, la caligrafía era excelente y cuidada al máximo, de tal forma que se entendía cuanto allí estaba escrito. La tinta, quién sabe si por el paso del tiempo o porque realmente era así, tenía un color sepia, en un tono oscuro que afortunadamente le hacía contrastar sobre el papel y no impedía la lectura.
 
Me fui entonces a la primera hoja, nada más abrir la solapa. Pude comprobar para sorpresa mía que, según se indicaba, había sido escrito por un tal Wenceslao de Argumosa (al final de este post indico el enlace con su biografía) en el año 1.794. Tenía entre mis manos una auténtica antigüedad, así que me dispuse a leerla con detenimiento para comprobar de qué iba aquello.
 
Se trataba de unos versos que traducían, al castellano de aquella época, otros versos más antiguos, los cuales relataban una historia de amor, de honor, de lucha, de amistad... en la Grecia clásica, y citaba personajes que –como pude comprobar después- habían existido, o al menos así se reflejaba en los libros de Historia.
 
Y pasaron los años, muchos años; tantos que me llegó la hora de la jubilación. Pero el viejo manuscrito seguía todavía junto a mi lado, descansando el sueño de sus palabras dormidas en un rincón de mi librería, esperando, quién sabe cuándo, cómo ni por qué, una chispa de emoción, un impulso repentino que le devolviese la vida y le hiciese esparcir con el viento su secreto olvidado.

Suficientemente intrigado con aquél descubrimiento y las palabras de su autor que tantos años después me llegaban, me dispuse a leerlo. Descubrí una historia llena de emoción, de sensibilidad, de acontecimientos sorprendentes, de acción, de aventura, de nobles sentimientos... la verdad es que disfruté muchísimo con su lectura y me dije –todavía era un joven muchacho en aquella época- que quizás algún día le tomase la palabra a tal autor y me atreviese a seguir su empresa y si no a mejorarle, al menos a dar continuidad o quién sabe qué posterior utilidad a su obra para que esta no se perdiese allí, ignorada en mi modesta librería, ajena a los ojos de otros lectores que hubieran disfrutado –igual que yo lo hice aquella tarde- con su lectura.

Pero ¿quién va a querer leer una historia a través de tales versos, en un castellano que hace mucho dejó de utilizarse y que hoy nos parece plagado de faltas de ortografía? Y sin embargo la historia que contaban esos versos tenía el interés y el empaque suficiente como para afrontar nuevas empresas. Fue así como decidí contar dicha historia a mi manera, como si de una novela de amor y de aventuras se tratara. El resultado final ha sido mi novela, “La Olimpiada” (disponible en Amazon). Cumplo así una deuda con Wenceslao de Argumosa para rescatar del olvido aquél trabajo primero y traer a la memoria en forma de novela una historia de amor, aventura, amistad y honor que –ambientada en la Grecia clásica- nos hará pasar unos momentos de lectura inolvidable.
 
Pero también he querido poner a disposición del público el manuscrito original, por lo que he escaneado todas sus páginas para que puedas verlas en este enlace:
https://wenceslaodeargumosa.blogspot.com/
 
La biografía de Wenceslao de Argumosa puedes leerla en este otro enlace:
https://wenceslaodeargumosa.blogspot.com/2013/04/quien-era-wenceslao-de-argumosa.html

Novela "La Olimpiada", de Vicente Fisac: https://amzn.to/3cDkAS7

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