Leía el otro día un comentario en la prensa que decía “Precioso discurso de…”. No voy a decir de quién se trataba (ni del medio ni del aludido) ya que eso no tiene la menos trascendencia. Lo que sí me parece importante es el hecho grave de que la opinión pública se fije y valore “los discursos” y se olvide de “los hechos”.
Ahí tenéis, sin ir más lejos, los “debates políticos”, en donde se organiza una batalla dialéctica y después los medios proclaman a uno de los contendientes “ganador”. Pero ¿”ganador” de qué? ¿de hablar bien y ser más ingenioso que el otro? ¿es que eso beneficia los ciudadanos?
¿Cuándo llegará el día en que nos fijemos en lo que de verdad importa y que no son otra cosa que “los hechos”. Ya nos lo dijeron hace dos mil años: “por sus obras los conoceréis”.
«Ahora es mi turno»: el discurso con el que Haakon VIII se convirtió en rey
de Noruega
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*Horas después de la muerte de Harald V, su hijo se sentó frente a una
fotografía del rey fallecido y habló a la nación. No habló como monarca que
llega,...
Hace 1 hora
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