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domingo, 10 de septiembre de 2023

Nacionalismos

Por desgracia en España (y también en otros países) están en boga los nacionalismos, el querer dotar de poder y autonomía a una determinada región geográfica y cultural. Pero eso es ser corto de vista. Un país no es otra cosa que un conjunto de personas unidas por la misma memoria colectiva. El error está en tratar de imponer una única memoria a todos, cuando en realidad la memoria es múltiple, está formada por cientos de miles de memorias, tantas como habitantes ha tenido ese país, en cada una de sus regiones, a lo largo de los siglos.
 
Saber armonizar y hacer convivir en armonía todas esas memorias colectivas, todas esas singularidades, debiera ser el objetivo de cualquier sociedad que aspire a prosperar. El enfrentamiento debilita mientras que el entendimiento y la cooperación fortalecen.
 
A nivel de país, sólo con el respeto, el entendimiento y la cooperación de sus múltiples peculiaridades históricas, sin imponer unas sobre otras sino haciéndolas convivir en armonía, se podrá lograr un país fuerte con capacidad para hacer progresar y mejorar económica y socialmente a sus ciudadanos.
 
Y a nivel global, como planeta Tierra, la humanidad no podrá alcanzar el objetivo final de su evolución mientras cada pueblo o nación se comporte sin tener en cuenta el bienestar de los demás.
 

Se pueden decir las cosas de forma muy clara sin necesidad de enrollarse…
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sábado, 9 de septiembre de 2023

¿Uniformidad o disparidad?

A veces nos preguntamos qué es mejor, si la uniformidad (formas y pensamientos comunes para todos) o la disparidad (múltiples formas diferentes de ser y actuar).
 
A simple vista, parece que la uniformidad es algo que aporta seguridad, sosiego, tranquilidad, paz, progreso, estabilidad… En el ámbito militar todos visten igual y se rigen por unos mismos códigos; en muchos colegios, los alumnos visten todos ellos de igual forma para que no haya diferencias visibles, y así en muchos otros ámbitos de la vida. Permitir que –por ejemplo- los militares pudiesen vestir como quisiesen, conduciría sin duda a la anarquía, a la desorganización total y por consiguiente al fracaso. Permitir –por ejemplo- que los alumnos vistan en el colegio como quiera cada uno, acentúa las diferencias de poder económico y social, crea desigualdades y genera un ambiente de “guettos” e incluso de enfrentamiento.
 
Pero hay otra forma de ver las cosas…
 
La uniformidad (que en teoría parece ser el ideal) sólo puede evolucionar a través de la multiplicidad, puesto que este paso es el que va a permitirle multiplicar el número de experiencias. Por ello, la división, lo diferente y lo múltiple, es lo verdaderamente enriquecedor siempre y cuando se canalice de forma constructiva, como vía de enriquecimiento de ese ideal colectivo al que aspiramos.
 

Nadie está en posesión de la verdad… (Un libro de opinión que no trata de convencerte de nada)…
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viernes, 8 de septiembre de 2023

Tu herencia

Cuando hablamos de herencia, normalmente pensamos en los bienes materiales, los que vamos a heredar o los que vamos a legar a nuestros descendientes. Pero nosotros no somos sólo seres materiales sino también espirituales y como tales también vamos a dejar una herencia espiritual.
 
Esa herencia que vamos a dejar es el recuerdo que los demás alberguen de nosotros, de cómo nos comportamos con ellos, de qué les aportamos. Aún después de muertos, nuestro recuerdo seguirá viviendo aquí, en este plano de existencia en la mente de todos aquellos que nos conocieron o tuvieron noticia de nosotros.
 
Cuando uno va a heredar algo, le gusta que sea algo de valor, algo útil, no un montón de deudas o de cosas sin valor o desagradables. De igual forma, el recuerdo que dejemos en los demás será nuestra herencia espiritual y lo ideal es que esa herencia que dejemos sea positiva, agradable, enriquecedora.
 
Por otra parte, y como miembros de una sociedad, durante nuestra vida habremos contribuido –poco o mucho, para bien o para mal- a una serie de ideales y valores para esa colectividad de la que hemos formado parte. Ojalá ese legado sea de fortalecimiento de unos valores ideales de hermandad, de paz, de progreso, de superación, de solidaridad, de conocimiento…
 

Hay que aprender a tomarse las cosas con humor…
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