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lunes, 29 de febrero de 2016

Presunción de inocencia y juicios paralelos

Estamos hartos de oír aquello de que “todo el mundo es inocente hasta que se demuestre lo contrario” y sin embargo vemos cómo tan pronto se destapa un escándalo o un crimen, los acusados son absueltos o condenados por la opinión pública antes de celebrarse el juicio. Da igual que haya muchas pruebas o pocos, que los hayan pillado con las manos en la masa o tan sólo se trate de “indicios”; el caso es que tan pronto salta la noticia a los medios de comunicación, crecen como hongos los artículos, opiniones, declaraciones, tertulias, etc. en donde la opinión pública dicta su veredicto, sin esperar a lo que dictaminen los jueces. ¿Es esto justo? ¿Y si el “condenado” por la opinión pública resulta que luego era inocente?

La causa de todo esto es bien sencilla y muestra lo injusta que es la Justicia, porque cuando la Justicia es lenta, esa es –con frecuencia- la mayor de las injusticias.

Si hoy salta la noticia de un crimen (con sospechoso de asesinato incluido) o de un escándalo político (con diputado/a imputado/a), la gente quiere saber y no puede evitar frenar su propia opinión en espera de que dentro de cuatro o más años se dicte sentencia.

Si los juicios no se demorasen tantísimo (hablamos de años, no de semanas ni de meses) como sucede en la actualidad, la gente no tendría tanta tendencia a dictar su propia sentencia. Porque además, y esa es otra, con demasiada frecuencia vemos cómo cuando al cabo de varios años se dicta la sentencia y esta es inculpatoria, al final se dice... pero como el delito ya ha prescrito, no ha lugar a ningún tipo de castigo.

sábado, 27 de febrero de 2016

El día que fui viral, sin pretenderlo

Sin saber por qué algunos vídeos subidos a youtube comienzan a circular y ser vistos por millares de personas en todo el mundo. Yo no se qué hay que hacer para eso... ni tampoco me lo he planteado nunca. Bien es cierto que, como me gusta aprender cosas nuevas, hace unos años aprendí a realizar vídeos y subirlos a la Red, pero sin más pretensión que compartirlos con familiares y amigos. En todo este tiempo, apenas una veintena de videos son los que he subido y el número de visitas conseguido por cada uno de ellos oscila entre 20 o 30 de algunos hasta las 300 a 900 de otros; nunca más allá de eso. Pero hay una excepción.

Uno de aquellos vídeos, realizado concretamente el 15 de junio de 2012, con una duración de cuatro minutos y medio, titulado “El lorito que aprendió a hablar y pidió su libertad”, un buen día –sin saber por qué- comenzó a recibir visitas. Tantas que, a día de hoy lleva casi 170.000. Así que sin hacer nada, sin pretender más difusión para el mismo que la de algunos conocidos y algún amante de los animales despistado que pasase por ahí, resulta que ese vídeo se ha hecho viral. Como diría Obelix si viviera en este siglo: “Estos internautas están locos”.

Después, y por error, borré el vídeo, con lo que se han puesto a cero otra vez las estadísticas. Pero lo he subido de nuevo para que puedas verlo. Este es el enlace: https://youtu.be/YGR-P10dFvk


El deporte, como la vida, no hay que tomárselo tan en serio…

“El mejor deporte es la sonrisa”: https://amzn.to/3to4J0w



jueves, 25 de febrero de 2016

Titulares tendenciosos

Leí hace poco un titular que decía “La enfermedad, un negocio para la industria farmacéutica”, bajo el cual se desarrollaba un artículo que, como podéis comprender, no dejaba bien parados a los laboratorios farmacéuticos. 

Pero más allá de los argumentos que se utilicen, quiero centrarme en lo tendencioso del titular, porque por esa misma regla de tres podríamos escribir titulares como estos:

“El hambre, negocio para las empresas de alimentación”
“La sed, negocio para las empresas de bebidas”
“La delincuencia, negocio para los bufetes de abogados”
“La basura, negocio para las empresas de reciclado”, etc.

Es lo mismo que otro tipo de titulares que también se leen a menudo en los medios de comunicación y que ligan cualquier circunstancia como pretexto de ataque al partido político contrario a la tendencia del medio que lo publica. ¿Quién no recuerda haber leído titulares como estos?: “Concejal socialista multado por infracción de tráfico”, “Diputado del PP no paga a su Comunidad de vecinos”, etc. ¿Qué tendrá que ver ser socialista con conducir mejor o peor en tu vida privada? ¿Qué tendrá que ver ser del PP para llevarte bien o mal con los vecinos de casa? Como vemos, cuando se quiere atacar a alguien se elige cualquier pretexto sin la más mínima justificación.

Eso mismo ocurre en el caso que encabeza este artículo. La enfermedad ¿es un negocio para los laboratorios? Pues claro, porque son empresas comerciales, no son ONGs, y gracias a eso disponemos de muchos y eficaces medicamentos para tratarlas, porque si todo dependiese de la investigación sin animo de lucro... mal nos iría a todos. Y, por supuesto, la enfermedad también es negocio para los médicos, y para los enfermeros, y para las farmacias, y para los hospitales... ¿o es que a todos ellos les gusta trabajar gratis?

Para terminar, y ya puestos a esta sin razón, añadiré otro titular más: "Las desgracias y los escándalos, negocio para los periodistas".