Hoy en "El eco de Fisac" puedes leer...

jueves, 30 de septiembre de 2010

Para la próxima huelga

Cuando te plantees si sumarte o no a la próxima huelga, trata de responder antes a estas dos sencillas preguntas:

1.- ¿Estoy de acuerdo con lo que se reclama en esta huelga?
2.- ¿Haciendo huelga se va a conseguir?

Si estás de acuerdo con la respuesta a la primera pregunta, y la respuesta a la segunda es un sí rotundo; entonces súmate a la huelga. De lo contrario, esa huelga sólo será:
A.- Una pérdida de tiempo y de dinero en la que tú serás una simple marioneta.
B.- Un pretexto para que los salvajes (a los que hipócritamente se llama “chicos antisistema”) destrocen mobiliario urbano.
C.- Un respaldo a los líderes sindicales para que puedan seguir reclamando sus privilegios.

miércoles, 29 de septiembre de 2010

La huelga ha sido un fracaso

Ya están todos los medios de comunicación bombardeando con informaciones sobre la huelga y allí podéis ver valoraciones de todo tipo, unos que dicen que ha sido un éxito y otros que dicen que no ha sido para tanto. Pues bien, ni unos ni otros tienen razón porque se dejan cegar por simples porcentajes de seguimiento cuando la realidad es otra muy distinta.

¿Cuál era el objetivo de la huelga? Pues conseguir que el Gobierno diera marcha atrás en su reforma laboral. (Resulta curioso por otra parte que no hiciesen huelga cuando estaba en estudio la reforma y entonces sí hubiera podido cambiarse, y en cambio la hacen ahora cuando ya está aprobada por las Cortes). A lo que iba, ese resultado de marcha atrás (y así figuraba en muchas de las pancartas) no sólo no se ha conseguido ni se va a conseguir (el Gobierno no va a dar marcha atrás), sino que ya están en estudio nuevas medidas para seguir abaratando el despido, alargando las jubilaciones, bajando las pensiones... y ya se tiene constancia de que va a seguir aumentando el paro.

Por lo tanto, el objetivo de la huelga lejos de conseguirse se ha empeorado. Y además, como propina: los que han participado en la huelga verán cómo les descuentan de su nómina ese día mas las partes proporcionales de pagas, los empresarios que se hayan visto más afectados económicamente se lo pensarán mucho antes de conceder cualquier plus o mejora a sus empleados, en sectores ya en crisis –como automóvil- que han sido de los más afectados por la huelga, esta ha sido un empujoncito más para que sigan despidiendo empleados o cerrando plantas.

Conclusión: un país aún más pobre y con peores expectativas. Menos mal que los líderes sindicales sí están contentos ya que su sueldo no se ha resentido, sus contratos blindados les aseguran el trabajo, y con este día de trabajo (el único que trabajan) ya han cumplido para todo el año. Para ellos sí es verdad que ha sido un éxito. ¡Enhorabuena!

lunes, 27 de septiembre de 2010

Huelga decir que no haré huelga

El 29 de septiembre los sindicatos UGT y CCOO han convocado huelga general. Huelga decir que yo no la voy a hacer.

Huelga decir que estos sindicatos no representan a los trabajadores ya que no viven de las cuotas de los trabajadores, sino de las generosísimas subvenciones que les da el Gobierno.

Huelga decir que estos sindicatos no respetan la libertad individual y se valen de la coacción y la violencia para que no puedan trabajar aquellos que deseen hacerlo.

Huelga decir que esos sindicalistas reciben un sueldo cada mes de sus empresas, pero ellos no trabajan, sino que se dedican a agitar al personal y a organizar huelgas.

Huelga decir que a los trabajadores que secundan una huelga se les descuenta ese tiempo de su sueldo, pero esos sindicalistas tienen su sueldo blindado y no se les puede descontar nada.

Huelga decir que los sindicalistas no representan a nadie, sólo a sí mismos y a sus tarjetas Visa y siempre se muestran sumisos con el Gobierno que les paga.

Huelga decir que la huelga no aporta riqueza al país sino que lo destruye más aún.

Huelga decir que si al final me impiden acudir al trabajo, pues trabajaré desde casa, que para eso está Internet que es una maravilla.

PD.- Y huelga decir que, una vez llegado el día 29, he trabajado como cualquier otro día. Esa es la diferencia entre un sindicalista y los demás trabajadores: los trabajadores trabajamos todos los días y los sindicalistas sólo el día que hacen huelga.