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miércoles, 4 de abril de 2012

Andalucía no escarmienta


Estaba yo fuera de España –por eso escribo con retraso este comentario- cuando leí el resultado de las elecciones en Andalucía. “Andalucía no cambia”, decía un titular; yo lo hubiera sustituido por “Andalucía no escarmienta”. Total, que me sentí decepcionado, y no porque sea seguidor del PP (que no lo soy, ni de este ni de ningún otro), sino porque vi cómo los andaluces (la mayoría de ellos) prefiere seguir con políticos corruptos e incapaces, despilfarro de los recursos, etc.

Sólo sentí un poco de consuelo cuando me di cuenta que ya tengo 63 años y me quedan (por pura estadística) pocos años más de permanencia en este mundo. Afortunadamente me iré pronto de este imperfecto mundo y de esta inculta sociedad española (sobre todo la andaluza, que acaba de demostrarnos sobradamente cómo su incompetencia iguala a la de sus políticos).

PD.- En esta imagen de una de las playas de Guincho (Portugal), se ve claramente cómo le doy la espalda a este mundo y sigo mi camino a mi aire.

martes, 3 de abril de 2012

Oferta de trabajo: Rixos Hotels necesita Jefe de Publicidad

El pasado domingo estuve en el partido de fútbol Atlético de Madrid-Getafe. Después al llegar a casa vi en la televisión la repetición de los goles. El lunes leí la prensa deportiva. Pues bien, ni me enteré que el Atlético de Madrid tenía nuevo patrocinador para sus camisetas. Me lo comentó mi hijo al advertir que en mitad del pecho de los jugadores habían puesto un parche negro. ¿Qué sería aquello? Vamos, yo es que ni me enteré que llevaban un pequeño parche negro en las camisetas. Así que comenzamos una ardua labor de investigación para averiguar de qué se trataba. Por fin, encontramos una foto en la que se podía ver aquél parche negro... que en realidad llevaba escrito con letra fina, blanca y completamente ilegible a más de 10 metros: Rixos Hotels, o sea, el nombre de una cadena hotelera que patrocina a partir de ahora las camisetas de este club. Visto lo cual, no me queda más remedio que animar a todos los publicitarios que quieran trabajar para que se dirijan a Rixos Hotels y ofrezcan sus servicios, porque ¿a quién se le ocurre pagar millones por un patrocinio que no se puede leer? Si os fijáis en las camisetas de otros clubes, el nombre del anunciante o su logo puede distinguirse perfectamente, ya que de eso se trata, de ganar notoriedad. Pero en Rixos Hotels no se han debido enterar y dieron al OK a un diseño de grabado que se veía bien... a veinte centímetros de distancia, sin darse cuenta que debía verse bien a 20 o más metros de distancia que es la distancia que hay entre un jugador y un espectador. Como podéis comprobar, si hay alguien necesitado de un buen Jefe de Publicidad, ese es la compañía de hoteles Rixos.

lunes, 2 de abril de 2012

Al que no le guste... que se marche

El primer ministro francés, François Fillon, dijo no hace mucho: 

"Los inmigrantes no franceses deben adaptarse (...) estoy cansado de que esta nación se preocupe por saber si ofendemos a determinados individuos o a su cultura. Nuestra cultura se ha desarrollado en luchas convertidas en victorias por millones de hombres y mujeres en busca de la libertad. Nuestra lengua oficial es el francés (...) En consecuencia, si ustedes desean formar parte de nuestra sociedad, ¡aprendan la lengua! La mayoría de los franceses creen en Dios. No se trata de una obligación cristiana, de la influencia de la derecha ni de presión política, pero es un hecho, porque hombres y mujeres fundaron esta nación sobre principios cristianos, y esto se enseña oficialmente. Es perfectamente adecuado difundirlo en los muros de nuestras escuelas... Si Dios les ofende, les sugiero que consideren otra parte del mundo como país de acogida, porque Dios forma parte de nuestra cultura. Nosotros aceptamos sus creencias sin cuestionarlas. Lo único que les pedimos es que acepten las nuestras y que vivan en pacífica armonía con nosotros. Éste es nuestro país, nuestra tierra y nuestro estilo de vida. Y les ofrecemos la oportunidad de aprovechar todo ello. Pero si están cansados de nuestra bandera, de nuestro compromiso, de nuestras creencias cristianas o de nuestro estilo de vida, les recomiendo calurosamente que aprovechen otra gran libertad francesa: el derecho a marcharse. Si no son felices aquí, que se marchen. No les hemos obligado a venir. Han pedido estar aquí. Acepten, pues, el país que han elegido".