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viernes, 31 de octubre de 2008

¿Por qué no nos callamos?

La portada de un diario decía hoy “¿Por qué no se calla?” con relación a las opiniones de la Reina sobre ciertos temas. Y los que deberíamos callarnos (en el sentido de no criticar ni rasgarnos hipócritamente las vestiduras) somos todos nosotros. Es cierto que las opiniones de la Reina han causado revuelo entre todos aquellos que no las comparten. Pero ¿qué debe hacer? ¿callarse? Sí, podría callarse, pero dudo que pudiera anular o borrar esos sentimientos de su mente. Entonces, ¿qué se le está pidiendo? Ni más ni menos se le está pidiendo que mienta o peor aún, que no exprese sus opiniones. Sí, eso es, se le está negando su libertad.

Esto ya sucedió hace muy poco con el “coñazo” de Rajoy, o un poco más atrás con la “sentada” de Zapatero ante la bandera de Estados Unidos. Y en todos los casos se ha criticado el hecho de que la gente se manifieste de forma espontánea tal como es y tal como siente. Parece que nos gusta más la mentira y la hipocresía.

Desde aquí, animo a todos (ciudadanos públicos y ciudadanos de a pie) a que nos manifestemos como nos de la gana, como de verdad sintamos, y haciéndolo además de una forma amable, porque los sentimientos y las opiniones personales no hay que utilizarlos como armas arrojadizas, simplemente mostrarlos como reflejo de quienes somos. Después ya será la opinión pública de la mayoría, que para eso estamos en democracia, la que ponga a cada uno en su lugar. Si la mayoría piensa que hay que cambiar de jefe de la oposición, que presione para que se cambie. Si piensa que hay que cambiar de jefe de gobierno, que lo diga con su voto. Si piensa que la monarquía debe desaparecer, que presione para que se cambien las leyes y nos convirtamos en una República. Todo menos pedirle a la gente que se muestre de una forma distinta a como realmente es.

miércoles, 29 de octubre de 2008

Hamilton contra... los calzoncillos de Masa

Este fin de semana asistiremos a un duelo apasionante en la Formula 1: Hamilton contra... los calzoncillos de Masa. El piloto brasileño ha confesado que la clave de su éxito está en usar siempre los mismos calzoncillos, los cuales nunca lava en los 3 días que dura cada gran premio por miedo a que no estén secos al día siguiente. Así, cuando consigue alcanzar la pole tiene un arma extra para que no se le acerquen los rivales y es... el olor que desprende.

Cuarenta grandes premios en 26 meses, lo que supone 120 días de “trabajo” para esos calzoncillos con el único respiro de 40 lavados. Y entre medias, 10 victorias, 25 podios, 14 poles y 10 vueltas rápidas. Nadie puede negar el alto rendimiento de estos calzoncillos.

Si este fin de semana se produce el milagro y el nuevo campeón del mundo no es Hamilton, sino Masa, habrá que levantar un monumento a sus calzoncillos.

martes, 28 de octubre de 2008

Muerte digna: dudas razonables

Para no ser yo quien lo diga, reproduzco la síntesis que hace “Acta Sanitaria” de la carta que dirigí a El País en nombre de la Organización Médica Colegial, y que publicó este diario el pasado domingo:

“El diario EL PAIS, en su edición del domingo 26.10.08, publicó una carta de rectificación de la Organización Médica Colegial (OMC) que, en contra de lo afirmado en un artículo sobre el Proyecto de Ley de Muerte Digna que prepara Andalucía, se manifiesta a favor de la muerte digna pero en contra de tal proyecto porque, a juicio de la OMC, es más de lo mismo, en el sentido de que lo que se quiere legislar ya está legislado y, por tanto, no cree que sea la solución a lo que está pasando. En pocas palabras, lo que quiere es que se aplique la normativa vigente que la Junta de Andalucía quiere replicar”.

http://www.elpais.com/articulo/opinion/Ley/muerte/digna/dudas/razonables/elpepiopi/20081026elpepiopi_10/Tes