domingo, 4 de mayo de 2025

Los sueños premonitorios

Es posible que alguna vez hayamos tenido un sueño premonitorio; vimos en sueños algo que iba a suceder y efectivamente así sucedió poco después. Igualmente es posible que hayamos conocido o nos hayan constado algún sueño premonitorio que tuvo otra persona. Pero ¿debemos quedarnos ahí? ¿Vamos a ser toda la vida espectadores pasivos o podemos tomar las riendas de nuestro destino?
 
La respuesta es que si queremos, podemos. Si queremos tomar las riendas de nuestro destino y ser los constructores de nuestro destino podemos hacerlo; sólo falta determinación y quizás un poco de práctica. ¿Cómo podemos, pues, enfrentarnos a un sueño premonitorio?
 
Si se trata de algo positivo, algo bueno que va a suceder (eso es lo que parece indicarnos el sueño), podemos darle un empujoncito, ayudar al destino para que así suceda lo que hemos soñado. Para ello hay que visualizar ese suceso afortunado convenciéndonos de que las cosas van a suceder así… y que eso ya está escrito y realizado y sólo es cuestión de tiempo que lleguemos a disfrutarlo. Con la convicción de que “así está escrito y así sucederá” lo enviamos a la Consciencia Universal para que nos lo haga llegar en el momento apropiado y volvemos a nuestras ocupaciones diarias olvidándonos de aquello porque en nuestro fuero interno ya estamos convencidos de que así sucederá. Cuando llegue el momento, el sueño premonitorio se hará realidad pero antes conviene alertar sobre algo: Lo más probable es que nosotros debamos trabajar para conseguirlo. Ese objetivo o hecho afortunado que hemos soñado y estamos convencidos que nos sucederá, posiblemente necesite de algunos actos previos para que así pueda materializarse. Quizás debamos previamente hablar con alguien, hacer algún trabajo, tomar alguna decisión intermedia importante, etc. El éxito no es para los vagos sino para aquellos que trabajan y se esfuerzan por conseguir sus metas. Por eso, cuando tengas un sueño premonitorio afortunado, no te limites sólo a visualizarlo y esperar, ponte a trabajar desde ese mismo momento para conseguirlo. Y es que hay siempre conviene echar una mano al destino.
 
Pero ¿y su el sueño promontorio es de algo desafortunado, de una desgracia, de un accidente…? ¿Qué debemos hacer? ¿Podemos evitarlo? ¿Nos quedará sólo la resignación para aceptarlo? ¿Debemos taparnos los ojos y la razón diciéndonos que eso sólo son sueños, imaginaciones o tonterías?
 
Pues aquí entra en juego la misma técnica, la de la visualización de ese acontecimiento desgraciado pero que en esta ocasión lo tendremos que imaginar con una solución positiva de tal forma que, aun siendo conscientes de que eso va a suceder o puede suceder, nosotros seremos capaces de evitarlo o salir indemnes de tal situación. Se trata de crear mentalmente la situación inversa en que nosotros vencemos esa desgracia… y desde luego, y al igual que en el caso anterior, trabajar de firme en lo que esté en nuestra mano para que eso no suceda.  En realidad, los sueños premonitorios de situaciones desfavorables son un aviso del subconsciente para prevenirnos de que eso puede suceder, y lo más probable es que suceda si no hacemos nada o que se quede en nada si hemos tomado las precauciones y/o las acciones y medidas pertinentes para evitarlo.
 

Vicente Fisac es periodista y escritor. Todos sus libros están disponibles en Amazon: https://www.amazon.com/author/fisac
“No son coincidencias”: https://www.amazon.es/dp/B083XVGBHZ

No hay comentarios: