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lunes, 19 de enero de 2026

Vive, esperanza

(AZprensa) Siendo niños, apenas un adolescente, escribí un libro titulado “Siempre vive la esperanza” (1) en donde relataba un amor juvenil con esa inocencia y sensibilidad que aún conservamos de niños hasta la vida nos la arrebata. Por esa época había leído un libro de poesías escogidas de Antonio Machado y, por encima de todas ellas, una me impactó sobremanera porque reflejaba mis sentimientos. Era esta.
 
Soñé que tú me llevabas
por una blanca vereda,
en medio del campo verde,
hacia el azul de las sierras,
hacia los montes azules,
una mañana serena.
 
Sentí tu mano en la mía,
tu mano de compañera,
tu voz de niña en mi oído
como una campana nueva,
como una campana virgen
de un alba de primavera.
¡Eran tu voz y tu mano,
en sueños, tan verdaderas!...
Vive esperanza, ¡quién sabe
lo que se traga la tierra!
 
Y es que en esos primeros amores juveniles, el simple roce de la mano de la persona amada, su voz susurrando a tu oído o el paseo por el campo junto a ella, te trasladaba a un universo de felicidad. Por eso, cuando después de aquello paseaba por los campos de Daimiel y miraba al horizonte, allí estaban frente a mí esas “montañas azules” que citaba Machado y que me demostraban cómo la fuerza del pensamiento (y el no desfallecer nunca en la batalla por conseguir cuanto anhelamos) es capaz de materializar nuestros más fervientes deseos.
 

(1) Aquella novela juvenil titulada “Siempre vive la esperanza” se ha incluido en el libro “Los primeros pasos de un escritor” (Vicente Fisac. Amazon).
 
“Los primeros pasos de un escritor”:
https://amzn.eu/d/8zLQ1Vq

martes, 26 de noviembre de 2024

Primer enamoramiento

(Recuerdos de adolescencia) Sólo tenía 16 años cuando escribí mi primer libro de poesías. Desde muchos antes ya me había dedicado a escribir, pero en aquella ocasión utilicé la poesía para narrar una historia, una historia de amor, una historia de ese primer amor… o enamoramiento (por expresarlo más correctamente).
 
Aquél libro se titulaba “Introducción al amor” y este era uno de sus poemas. No sé a ti, pero a mí me pasa como con algunas canciones de los Beatles, que pasan y pasan los años y al volver a escucharlas me parecen actuales porque por ellas no ha pasado el tiempo.
 
Por supuesto que es un poema inmaduro. ¡Faltaría más! ¡Si sólo tenía 16 años cuando lo escribí! Y sin embargo aprecio en él esa frescura e inocencia de los pocos años, esa frescura e inocencia que nunca deberíamos perder…
 
ESPERA
 
Los minutos de espera
se me hacen eternos,
y sin embargo
todo es distinto
si tú estás conmigo.
Luego, al ver
aparecer tu silueta
en el horizonte infinito,
el corazón se emociona,
siente ganas
de contarte cosas
que antes jamás diría.
 
Después
una sonrisa, dos palabras,
caminamos
sin rumbo hacia un destino
que me parece vislumbrar
en este cielo nublado.
Qué feliz estoy
al sentirte a mi lado.
 
Cuando veo que sonríes
todo se ilumina,
todo renace;
siento que mi vida
desea impaciente
que un día los dos,
libres ya del yugo
que sostenemos,
podamos vivir felices,
independientes de todo
y teniendo dominado
al que nos condujo:
Amor, siempre amigo.
 

Vicente Fisac es periodista y escritor. Todos sus libros están disponibles en Amazon: https://www.amazon.com/author/fisac
“Todo Poesía”: https://www.amazon.es/dp/1704719291

martes, 19 de febrero de 2013

Un amor adolescente


“Realidad, sueños y anhelos”, así se subtitulaba la novela “Puzzle” en donde se narraban diversas historias de amor adolescente con un mismo protagonista que no sabía distinguir qué era lo real, qué era lo soñado y qué era un simple anhelo. Conoció muchas mujeres, recorrió muchos lugares y fue descubriendo el amor, pero su lucha más importante fue la de ir conociéndose poco a poco, a medida que fue descifrando qué había de real, de sueño y de deseo en el mundo que le rodeaba, y es que a veces –comprendió- un sueño o un deseo se vive tan intensamente que se transforma en realidad...