jueves, 11 de agosto de 2016

Me he citado a mi misma

El otro día le pregunté a una a miga bloguera que de quién era una cita que había incluido en uno de sus relatos. “Es mía. Me he citado a mi misma”, respondió. Entonces me acordé de algo que escribí hace tiempo, en donde comentaba esa costumbre tan generalizada de los ponentes de ir intercalando citas de diversos autores durante su exposición.

Para mi, se trata por una parte de un signo de debilidad, de falta de autoestima, de la necesidad de verse reforzados con la personalidad e inteligencia de esos otros a quienes se cita. Y por otra parte, para mi es un signo también de presunción, de querer aparentar que tienen mucha cultura y por eso, cuantas más citas incluyan en su exposición más cultos –eso se creen ellos- serán. Tanto es así que hasta existen libros de “citas” para que los “eruditos” ponentes puedan escoger unas cuantas para cada una de sus ponencias.

Por desgracia esto está tan extendido que hasta las Universidades, Editoriales, etc., editan unas guías y normas para facilitar a los autores la tarea de incluir citas y bibliografía en sus presentaciones, y consideran que un trabajo o presentación no está completo si no se incluye una larga bibliografía, aun a sabiendas que habrá sido copiada de cualquiera de estas fuentes.

Por eso yo siempre he defendido que cada uno diga y se cite a sí mismo, porque no hemos acudido a esa ponencia a escuchar lo que decían otros sino lo que tenga que decir el ponente de turno. Cada uno de nosotros puede ser más listo o más torpe, más erudito o menos, pero cada uno de nosotros tiene que tener la suficiente personalidad y autenticidad como para decir lo que piensa y atribuírselo en público.

Mi consejo está claro: “Cuando tengas que hablar en público, o hacer cualquier escrito para el público, no te escudes en lo que decían los demás, di lo que tu piensas y sientes, y atribúyetelo a ti mismo con rotundidad”.

PD.- Como podéis comprender esa última cita y todo el texto anterior es auténticamente mío.

1 comentario:

Neus BG dijo...

Muy buena reflexión y creo que tienes toda la razón. Aunque todos lo hemos hecho alguna vez, pues a veces que cuando la inspiración se nos escapa tenemos que recurrir a ciertos apuntes que nos ayuden a "despegar". :)
Un saludo
Neus