jueves, 24 de agosto de 2017

Leyendo entre líneas (24)

En el antepenúltimo episodio se produce la boda (impulsada por Ángela como un negocio para unir sus viñedos a los segundos mayores del valle) entre Lance Cumson (que finalmente accede a las presiones de su abuela aunque él no desea la boda) y Melissa Agretti. Dicho episodio termina con la conversación entre ambos mientras parten la tarta de boda.
“- Estoy embarazada –le suelta la promiscua Melissa.
- Pero no de mi –responde Lance.
- Ahora sí –sentencia ella, mientras se congela la imagen final de esta escena pillando a Lance con la boca llena de tarta... y de asombro” (1x16).

Estos diálogos agudos salpican con su humor chispeante todos los capítulos y hacen de esta serie un punto y aparte respecto a todo lo que por aquella época se ofrecía en televisión. Por lo que se refiere a este diálogo en concreto, nos hace pensar en cómo no caemos muchas veces en la cuenta de las consecuencias que tienen nuestros actos. Lance se casa (obligado por su abuela) con Melissa y ella, en venganza le anuncia ese mismo día que está embarazada de otro. Lance cree que “como es de otro” él no tiene ninguna responsabilidad al respecto, pero cae tarde en la cuenta de que ahora él es el “padre” oficial de ese niño, toda vez que su abuela estará encantada de tener otro posible heredero y lo apoyará. Pues eso, antes de tomar una decisión importante, piensa bien en las consecuencias que de ello se pueden derivar.

(Continuará...)

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