sábado, 12 de agosto de 2017

Leyendo entre líneas (12)

La familia es el germen de la sociedad, aunque –como dice Julia- depende de qué familia se trate. La suya, desde luego, no es nada recomendable. Por lo que se refiere a la familia de Chase y Maggie, las relaciones son mejores, aunque tampoco perfectas. Vicky, la hija contestataria, la que peor se adapta a aquél ambiente rural, siempre está dando quebraderos de cabeza a sus padres. Tras uno de estos, y tras la consiguiente regañina, es ella –la causante- quien se siente ofendida y espeta a sus padres: “¿No confiáis en mi?” (1x09). Su madre responde, acertadamente: “La confianza ha de ser mutua” (1x09).

La respuesta de Maggie deberían tenerla presentes todos aquellos que son conscientes de haberse saltado las normas o no haber actuado como se esperaba de ellos (bien sea en el ámbito familiar o en el profesional). Pedimos a los demás que confíen en nosotros, pero ¿respondemos a esa confianza? La confianza hay que ganársela y si queremos que confíen en nosotros también nosotros tenemos que confiar en los demás. Si un hijo no dice nada a sus padres pero exige que tengan confianza en él, ¿por qué no tiene él confianza en sus padres y les cuenta lo que va a hacer? Y entre jefes y empleados ¿por qué no puede existir igualmente esa confianza mutua? Un jefe debe “dejar hacer”, más aún: incentivar la iniciativa. Y un empleado que haga fruto de esa iniciativa debe tener la suficiente confianza en su jefe para irle informando de los pasos que va tomando. Cuando las cosas se hacen así, tanto a nivel familiar como empresarial, las cosas van mejor y todos nos sentimos más satisfechos.
(Continuará...)

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