sábado, 26 de noviembre de 2016

Un poeta en la industria farmacéutica

¿Os imagináis a un poeta dando un curso de formación a los empleados de una gran multinacional farmacéutica? Pues esta historia es real. Hace años, el poeta británico Michael Rosen fue contratado por el laboratorio AstraZéneca para que impartiera a sus empleados, en el Reino Unido, un curso. ¿Un curso? ¿De qué? ¿Qué puede aportar un poeta? Pues sin duda mucha imaginación y creatividad, una nueva forma de ver las cosas, y eso en el mundo de la investigación y del marketing es muy valioso.

Para Rosen la poesía tiene mucho en común con la ciencia; la poesía indaga en el interior del ser humano y trae a la luz insospechados sentimientos. Y esa pasión por la investigación y el descubrimiento es lo que él transmite en cada uno de sus poemas, envuelto siempre en el más milagroso de los medicamentos: el buen humor.

Si queréis conocer más sobre Michael Rosen, aquí tenéis el enlace con el post que le dediqué hace tiempo (http://palabrasinefables.blogspot.com.es/2012/07/pasion-por-la-ciencia.html), y si no, mientras tanto, aquí os dejo una muestra gratuita de su poesía:

LIES! IT'S ALL LIES!

We sit down to eat
and the potato’s a bit hot,
so I only put a bit on my fork
and blow
phooph phooph
until it’s cool, just cool
into the mouth
Nice!

My brother does the same
phooph phooph
until it’s cool, just cool
into the mouth
Nice!

And there’s my Mum
doing the same.
Yes we did come from that sort of a home
phooph phooph
until it’s cool
just cool
into the mouth
Nice!

But my dad
My dad!
What does he do?
He stuffs a great big chunk of potato
into this mouth
and that really does it.
His eyes pop out
He blows, he puffs, he yells
He bobs his head up and down
He even - spits bits of potato on to his plate
and he turns to us and says:
‘Watch out everybody the potato’s really hot.’

And you say:
‘Lies! It’s all lies!’

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