lunes, 14 de noviembre de 2016

Las Ruedas de Prensa no son para engordar el ego

A muchos directivos les encanta eso de encargar que les organicen Ruedas de Prensa. Luego, cuando el responsable de Comunicación le pregunta que cuál es el motivo de su celebración, suelen responder casi siempre con un “ya veré, ya improvisaré algo” porque, en definitiva, lo único que buscan es darse un baño de popularidad.

El tema y cómo prepararlo es de suma importancia. Cuanto menos interés tenga el tema, más difícil será para el responsable de Comunicación encontrar alguna forma atractiva de presentarlo. Pero antes de todo esto –como decíamos- está el preguntarse si de verdad es necesario convocar una Rueda de Prensa. Cuando una empresa convoca una y otra vez Ruedas de Prensa sin ningún interés (para el periodista), este deja de asistir a las mismas. Por el contrario, cuando estas colman sus expectativas informativas, pondrá a nuestra empresa en un lugar prioritario a la hora de hacer la elección de su programa de actos a cubrir ese día.

Vayamos, pues, a analizar para qué y por qué. Pues bien, un hecho importante de nuestra compañía, con evidente trascendencia para la sociedad, debe comunicarse a esta. Reunir en un único momento y lugar a los medios de comunicación para trasladarles simultáneamente esta información significa que no hacemos distinciones ni mantenemos preferencias entre unos medios y otros, sino que damos a todos ellos las mismas posibilidades de informar sobre este acontecimiento. Ciertamente podría resolverse con el envío simultáneo de una Nota de Prensa, pero si el acontecimiento es de verdad importante y va a generar preguntas de los periodistas, entonces la Rueda de Prensa se vuelve necesaria porque eso permite que los portavoces escuchen las preguntas (dudas y aclaraciones que solicitan los periodistas) y les contesten de forma pública e inmediata. Con una Nota de Prensa esto no sería posible, puesto que esas preguntas irían llegando de una en una, generalmente vía teléfono o mail, y el portavoz o los portavoces tendrían que ir contestando en privado a cada periodista y ninguno de ellos se enteraría ni de las preguntas ni de las respuestas de los demás, lo que significaría que a todos los periodistas les llegaría una menor cantidad de información que si todos juntos compartiesen ese momento.

Vemos así cómo la Rueda de Prensa tiene su razón de existir. Es una herramienta útil y necesaria para divulgar hechos importantes y trascendentes, de una forma justa y equitativa para todos los medios, con el plus añadido de una mayor riqueza informativa al permitir la pública aclaración de numerosos aspectos así como el conocimiento de un mayor número de detalles que –de haberse divulgado de otra manera- hubieran quedado desconocidos muchos de ellos para gran parte de los periodistas.

No hay que olvidar, eso es cierto, que los periodistas se quejan con frecuencia del elevado número de Ruedas de Prensa a las que son convocados y cómo la mayoría de ellas no satisfacen sus expectativas... pero eso es otra historia. Si una Rueda de Prensa se ha hecho para lo que se debe hacer, cualquier periodista que haya asistido a la misma se sentirá satisfecho de haber acudido.

No hay comentarios: