martes, 19 de agosto de 2014

Bye, bye, Inefable

Todo pasa y todo queda, pero lo nuestro es pasar, pasar haciendo camino… 
Como ya he anticipado en mi anterior post, esta es la despedida del blog “Palabras inefables” (aunque seguirá aquí para que puedas seguir consultando sus escritos) y quiero hacer esta despedida con la banda sonora de mi músico preferido: Miguel Ríos.
La letra de la canción de su despedida no puede ser más apropiada para esta ocasión. 
Fijáos; si cambiáis sus referencias a “cantar” (que es lo que ha hecho él toda su vida) por “escribir” (que es lo que he hecho yo durante toda mi vida), la letra encaja como un guante para mi despedida:

Tengo anotado en un antiguo diario
no envejecer nunca en el escenario;
amiga tercera edad,
llegó la hora de la verdad.

Dejo las giras, dejo los vicios,
tantos placeres y sacrificios,
voy a dejar de saltar
porque me voy a jubilar.

Aún tengo megas en mi memoria
para otros quince minutos de gloria.
Comienza la cuenta atrás
para que canten los demás.

Después de triunfos, fracasos y luchas
quiero seguir cantando en la ducha.
Veré con gran emoción
mi vida por el retrovisor

El rock and roll de la despedida
por un momento anestesia la herida,
pero no quiero llorar
tan solo quiero celebrar

Dejarlo a tiempo es una gran victoria;
quiero aprender a vivir otra historia.

Gracias por un tiempo cañón,
os llevo en mi corazón.

Bye, bye, Ríos… Bye bye, Inefable

1 comentario:

Patricia Ivonne dijo...

Gracias Palabras por todo lo que has compartido con nosotros.